Necesitamos más recursos para combatir los problemas de índole mental

Hay una cuestión preocupante en lo que a salud se refiere y que la pandemia también se ha encargado de potenciar en los últimos tiempos. Hablamos de la salud mental, una de las grandes afectadas por la situación que hemos vivido durante los últimos meses pero que ya encontraba problemas para garantizar la salud general de las personas antes de que apareciera el coronavirus. No cabe la menor duda de que es un problema para mucha gente que su estado de ánimo no sea el que realmente debería, porque por culpa de eso no puede considerarse alguien feliz.

Y es que no es nada fácil tener que enfrentarse a una situación tan complicada como la que se deriva de un problema mental. Estamos hablando de padecer problemas como la ansiedad, la depresión o el estrés, problemas que son de lo más comunes en los momentos en los que nos encontramos y que seguramente afecten a alguna de las personas que vosotros y vosotras tenéis más cerca. Y ojo, porque pueden hacer acto de aparición incluso sin que os hayáis dado cuenta de ello. Hablamos de un asunto terrible y que, al igual que el virus, nos puede atacar sin que lo detectemos.

Un informe del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social informaba de que el más de una de cada 10 personas de 15 y más años fue diagnosticada con algún problema de salud mental. Además, el informe hace referencia a que las mujeres son más susceptibles que los hombres a este tipo de problemas y que es más habitual encontrarse en esta situación si nos encontramos desempleados, cosa que ha venido siendo bastante habitual en nuestro país durante la última década, por desgracia. Como veis, no estamos hablando, ni mucho menos, de una cuestión menor o secundaria. El problema es real y es de un tamaño considerable.

Otro informe, en este caso de la Organización Mundial de la Salud, asegura que todavía a día de hoy los problemas derivados de la salud mental sufren estigmas por parte de la sociedad. El informe resulta interesante puesto que pone de manifiesto el número total de casos de personas que sufren problemas mentales en todo el mundo, que es de 450 millones, 10 veces la población española y una cifra que también supera la de un país como Estados Unidos. Y es que, como podéis comprobar, estamos ante algo de soberana magnitud.

¿Está la sociedad haciendo todo lo posible por visibilizar los problemas de salud mental e invertir lo suficiente para encontrar una mejor vía para solucionarlos? Hemos querido saber la opinión del doctor Hernández (principal responsable de la web www.psiquiatradrhernandez.com) y nos ha comentado que, la labor de psicólogos y psiquiatras sigue necesitando más recursos y más apoyo por parte de las instituciones públicas, que han aumentado su interés por el asunto sin que eso sea necesario para poner de manifiesto la dimensión real de los problemas de salud mental e incentivar que la gente intente ponerles remedio.

Problemas cada vez más frecuentes en niños

Ya hemos comentado que los problemas de salud mental afectan más a mujeres que a hombres o que es más común entre personas que no tienen un trabajo, pero también hay otros grupos de población que cada vez tienen más casos ligados a este problema. Hablamos, por ejemplo, de la tercera edad, de la que a menudo tendemos a olvidarnos ca medida que los vamos internando en residencias para mayores. Pero tenemos que hablar también de los niños, un grupo que ha sufrido un repunte de casos en los últimos años.

Son muchos los motivos por los cuales los niños y niñas sufren problemas como de los que venimos hablando. Normalmente, eso suele estar ligado a un desorden en su vida, una vida desestructurada que esté marcada por ejemplo por la mala relación entre sus padres. La crisis que hemos padecido incentivó los divorcios y eso, entre parejas con hijos e hijas, resulta complicado de superar para los pequeños y las pequeñas. No cabe la menor duda de que debe ser un periodo de la vida muy difícil y que los y las menores deben recibir toda la ayuda posible para intentar superar cuanto antes el trance que supone una situación así.

Ojalá que, dentro de unos años, podamos volver a escribir otro artículo indicando cómo la sociedad ha empezado a poner más de su parte para la resolución de estos problemas y cómo eso derivó en una drástica disminución del número de casos relacionados con problemas de índole mental. Necesitamos, para ello, la ayuda de las instituciones y el de todas las personas, personas que no deben invisibilizar un problema como el de la salud mental y que deben aportar toda su ternura a las personas que, en este sentido, no lo estén pasando nada bien.

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